miércoles, 4 de agosto de 2010

dialogos terapeuticos

Ética y estética de la relación terapéutica
Los protagonistas de esta particular relación deben tener en claro los principios y objetivos de esta relación, esto es priorizar la verdad sin segundas intenciones manifiestas u ocultas como: el beneficio secundario en el analizado y el beneficio a secas en el analizador.-
Esto funcionaria de la siguiente forma, sin el objetivo prioritario del “tratamiento”
Sino evacuar la necesidad del analizado de expresar en su sentido real, poner en palabras ideas y pensamientos ante un interlocutor experto para comprenderse mejor e intercambiar resultados prácticos de esa ampliación del arco de la comprensión.-

lunes, 12 de julio de 2010

medicos del alma y de alma

dijo ken wilber ... a lo largo de la historia de la humanidad, muchos chamanes, sacerdotes, místicos, sabios, santos psicólogos y psiquiatras han tratado de señalar las mejores manera s de vivir correctamente el sufrimiento para poder trascenderlo. Han enfrentado a hombres y mujeres con el discernimiento de su padecer, para que al entenderlo correctamente poder trascenderlo y liberarse de el. Pero sus métodos depara discernir que nos han ofrecido los diversos médicos del alma no son siempre de la misma naturaleza; e incluso en ocasiones se contradicen unos a otros. Los antiguos médicos del alma nos aconsejaban ponernos en contacto con dios; los modernos dicen que hay que establecer contacto con el inconsciente....y el resultado es que nos encontramos paralizados en medio de nuestro sufrimiento, confundidos en cuanto a su significado y sin saber siquiera a quien podemos preguntarle que significa. Inmovilizados en nuestro sufrimiento, no emerge ni puede emerger nuestra nuestra mas profunda penetración intuitiva de la realidad.-

los médicos de alma en cambio no sabemos otra cosa que actuar y jugarnos sin especulaciones teóricas para cumplir nuestro sueño vocacional, esto es, aliviar el dolor ajeno sin temor al riesgo en juego ni a la transgresión teórica

domingo, 11 de octubre de 2009

recien entonces...

Dialogos terapeuticos


Es una forma particular de psicologia preventiva donde uno plantea dudas e inseguridades mucho antes de que estas se conviertan en psicopatologicas.-


Esto es, una verdadera psicoterapia preventiva.-


Basada en principios interpersonales se desarrolla en un contexto de aquí y ahora rapido y efectivo dentro de una atmosfera de relajacion y libertad sin temores ni tabues que obstaculicen la comunicación


Simplemente una persona y un experto planteando y discutiendo dudas existenciales.-


Podriamos definirlo tambien dentro de lo que podriamos llamar educacion para la salud de la misma manera que se enseña educacion sexual o higiene uno deberia saber: que es la ansiedad,la obsesion y tantas otras cosas que con solo conocerlas serian menos peligrosas para la salud


Dice montaigne que los hombres sufren por lo que creen que las cosas son y no por lo que son en realidad.-


Esto podria ser el modelo de cognitivismo mas elemental aceptando las distorsiones que nuestra mente hace de la realidad…

Los dialogos terpeuticos apuntarian entonces al esclarecimiento de esas distorsiones que hacen a los malestares frecuentes que padecen hoy los pacientes, diferentes de las tipicas neurosis descriptas por los clasicos…

Recien entonces entendi la pregunta.


Donde estaba el zen en mi psicoterapia?


Estaba en la posicion adoptada de maestro y no en la retaguardia defensiva de un psicoanalista.


Eran mis pacientes los que venian a buscar una respuesta inmediata y no yo el que lo brindaba, ellos encontraban un fronton que devolvia todo lo que le llegaba y no una pantalla inexpresiva que absorbia los impactos y los masticaba y asimilaba para luego devolverlos digeridos según un modelo perimido o sus propias creencias y/o conflictos


Por cuanto lo que traian no eran los temas de 1900 conversion y/o obsesion sino esa sensacion difusa de incomodidad psicologica que provocan los trastornos del carácter, insatisfaccion, inseguridad dudas…


No estoy absolutamente seguro que sea asi pero si me dan una mano creo que lo vamos a encontrar: mas cerca de aprender el tiro con arco, que de la supervision(¿) o (¡)



sábado, 11 de julio de 2009

compasion

ela Navarra
LA NACION
Un buen número de personas transita por la vida con pesadas mochilas emocionales. Es una ingrata receta que combina dos ingredientes igualmente negativos: una permanente sensación de vergüenza y el aguijón punzante de la autocrítica. El resultado es gente con enormes dificultades para ser amable consigo misma y que, en la dureza con la que se trata, encuentra serios problemas para tolerar el malestar e ingeniárselas, aun en momentos difíciles o de estrés, para encontrar sensaciones de tranquilidad, calma, reaseguro.
El drama suele beber de las aguas del abuso, maltrato, negligencia o falta de afecto en la infancia, que ocurren en familias de todo tipo y que no necesariamente deben producir mucho ruido para dejar consecuencias. Cuando el lugar y los seres en teoría más confiables han resultado más amenazantes que contenedores, tanto el mundo externo como el interno se procesan como hostiles.
Para aquellos que luchan contra su corrosivo crítico interior y tienen gran dificultad para reconocer que necesitan ayuda, envueltos como están en un círculo de vergüenza interna (por lo que piensan y sienten de sí mismos) y externa (por lo que piensan y sienten que los otros piensan y sienten acerca de ellos), el psicoterapeuta inglés Paul Gilbert, profesor de psicología clínica de la Universidad de Derby, Reino Unido, desarrolló la terapia centrada en la compasión, que incorpora elementos del budismo y de las neurociencias.
El concepto, según dice el psicoterapeuta inglés, nada tiene que ver con la tan mentada autoestima que ha venido de la mano de muchos manuales de autoayuda, ligada con una visión egocéntrica y narcisista, que tiende a establecer diferencias sociales o económicas con los otros. Tampoco se vincula con el sentir lástima por uno mismo. La compasión se refiere a la humanidad que tenemos en común con todos los seres del planeta. "El Dalai Lama dice que, si queremos que los demás sean felices y también ser felices nosotros, nos focalicemos en la compasión", explica Paul Gilbert.
La compasión se vincula con algunos preceptos del budismo, en tanto supone una mirada de recogimiento y amabilidad sobre el propio sufrimiento y el sufrimiento ajeno, y ser compasivos ofrece la posibilidad de sentirse (y ya no meramente de "saberse") parte del mundo y actuar en consecuencia, tanto hacia uno mismo como hacia los demás, con el objetivo de disminuir ese dolor.
Gilbert dirige la Compassion Mind Foundation ( www.compassionatemind.co.uk ) en Derby, con el objetivo de estudiar científicamente el poder de la compasión. A través de resonancias magnéticas, se ha verificado que durante la meditación es posible llegar a estados de "compasión pura" (ser algo así como "uno con el universo") y que en esos trances se activan zonas del cerebro prefrontal izquierdo, que contiene redes neurales vinculadas con la empatía, el amor maternal y una mayor conexión entre pensamientos y sentimientos, al mismo tiempo que se aquieta la actividad del lóbulo prefrontal derecho, conectado con estados de ánimo más negativos.
"Un vez que la persona entendió que sus síntomas y dificultades no son otra cosa que estrategias adaptativas (por ejemplo, sufrir un trastorno alimentario buscando ilusoriamente confort emocional en momentos de gran angustia) -explica Gilbert-, y que puede dejar de criticarse y de culparse todo el tiempo por sus ideas y sentimientos, está más libre para comprender su situación real y manejarla."
La compasión, así como la crueldad, dice Gilbert, son, más que sentimientos, formas de organización de nuestras mentes. La buena noticia es que es posible pasar de la crueldad a la compasión mediante técnicas de entrenamiento para trabajar la atención, el pensamiento, los sentimientos, la imaginación y el comportamiento desde una perspectiva compasiva y construir esas redes neurales vinculadas a la autoregulación de estados de tranquilidad, calma, seguridad, calidez.
El método propuesto por Gilbert se recomienda en cuadros que tengan como síntomas cardinales la vergüenza y la autocrítica: depresión, trastornos de ansiedad y alimentarios. También se ha probado en secuelas postraumáticas y en psicosis.
"Hay varios niveles de compasión -describe Gilbert-. Uno, la compasión que sentimos de parte de los demás hacia nosotros; otro, la compasión que tenemos hacia los otros y, finalmente, la compasión hacia nosotros mismos. Cada una puede desarrollarse con distintas prácticas. Por ejemplo, podemos imaginarnos a nosotros mismos como personas compasivas, pensando cómo somos cuando somos lo mejor que podemos ser. Aprendemos a prestar atención a esas cualidades interiores y a tratar de vivir según ellas cada día. Otra práctica que ayuda a sentir la compasión de parte de los otros es trabajar con imágenes. Aquí, las personas se concentran en una figura compasiva a la que dotan de sabiduría, fuerza, calidez, y que es capaz de confortarnos en los momentos de mayor crisis e inseguridad, pero sin juzgarnos.-

sábado, 13 de junio de 2009

gente enojada...tao y tango

Don Pisoni:
El texto está buenísimo y volveré a leerlo ya que lo hice medio rápido pa´ mi humilde entendimiento.
Igualmente la parte "miedo a la naturaleza", totalmente descontextualizada e interpretada tan libremente como si Horacio Guaraní tocara una de Chopin, me parece de posible lectura budista: El ataque de angustia, pánico o como se quiera llamar muestra la impermanencia, la insatisfactoriedad e insustancialidad (las tres características de la vida según el budismo) de nuestros tan, aparentemente, sólidos proyectos personales. Sería como pasar del padecimiento que indica volar enseguida los síntomas dolorosos al aprendizaje de asuntos filosóficos más que interesantes. Igual hay casos en los cuales, si no ayuda el clonazepam, no hay filòsofo que aguante!!
No encontré la parte de los cuchillos pero leeré again.
Un abrazo y gracias, está fenómeno de verdad ese texto.
Taoytango